Somos una gran familia y bien que nos ha costado llegar a ser lo que somos. Nuestro gran capital está en nuestros corazones y el desarrollo de nuestras capacidades. Una de nuestras máximas es: "No hay reglas"; y otra: "Haz bien para que te vaya bien". Nuestro gran orgullo lo constituyen nuestros hijos, Carlo y Maité, a quienes hemos tratado de criar libres de complejos. Lastimosamente la tía Lucy ya no está con nosotros desde el año 2013, cuando se nos fue, dejando un gran vacío en nuestras vidas.